Hacer promesas: peticiones y ofertas

¿Cuántas veces hemos esperado que nuestros compañeros, supervisores o subordinados, o incluso nuestras parejas o hijos sepan qué queremos o qué necesitamos sin necesidad de decírselo?

Esperar de los demás que estén en posesión de una bola de cristal para ver qué necesitamos o hasta qué punto nos hemos comprometido con un ofrecimiento si no damos los detalles necesarios, es esperar lo impensable y es el origen de frustraciones y conflictos fácilmente solucionables.

Las promesas son actos lingüísticos que nos permiten coordinar acciones con otros. Para una convivencia social, es imprescindible que nos preocupemos por que las personas cumplan esas promesas a través de sanciones a quienes no lo hacen.
En otros ambientes más informales cuando no cumplimos las promesas recibimos lo que llamamos reclamos.
Una promesa tiene dos partes, cuando la hacemos y cuando la cumplimos. El primero es declarativo, es decir comunicativo. El segundo requiere que a la persona que se le ha hecho la promesa de por satisfecha la misma.

Para hacer promesas es necesario realizar peticiones y ofertas.

Visto lo importantes que son las promesas como individuos personales y sociales, es básico que nos detengamos y examinemos lo competentes que somos para hacerlas e identificar aquellos problemas que nos encontramos  cuando las hacemos.

¿QUÉ PUEDE PASAR CUANDO NO HACEMOS BIEN LAS PETICIONES O NUESTRAS OFERTAS?

Pensemos en la emoción que nos provoca cuando sentimos que siempre estamos dando y no recibimos en la misma medida o cuando hacemos ofrecimientos y sentimos que los demás se están aprovechando.

Las emociones que surgen de estas circunstancias son de resentimiento, frustración y también la sensación, en muchos casos, de que los demás se están aprovechando de nuestro ofrecimiento.

El intercambio no se considera el adecuado.

También podemos sentir que a pesar de haber hecho la petición, los resultados no son los esperados. Es frustrante esperar ver cumplir unas expectativas que no han sido acordadas previamente.

Culturalmente la realización de las peticiones nos resulta muy complicada. El hecho de reconocer, que no somos capaces de hacerlo todo nosotros, o que necesitamos ayuda de otros para conseguir las cosas, puede parecer que, no somos ese superempleado o esa supermamá que queremos parecer y esto puede ocasionar emociones limitantes que pueden obstaculizar nuestras relaciones con los demás y con nosotros mismos.

En el mundo laboral, el reconocer que no podemos con todo y que tenemos que pedir ayuda,  puede dar la sensación de que no cumplimos con nuestras tareas o que no somos suficientemente capaces. Por otro lado el no realizar las ofertas de una manera adecuada puede perjudicar las relaciones con los compañeros o con los superiores ya que las expectativas que se generen no serán cubiertas.

También hay que considerar a aquellas personas que no hacen ofertas e intentan de este modo pasar desapercibidos, sin comprometerse a adquirir ningún tipo de responsabilidad. Esto también tiene unas consecuencias y una forma de ser .

Desde la perspectiva del Coaching hablamos de cómo podemos realizar peticiones y ofertas de una forma fructífera donde las relaciones no se resientan y donde las partes queden satisfechas tanto con las peticiones como con las ofertas que se realicen.

¿CÓMO HAREMOS PARA REALIZAR DE UNA FORMA ÓPTIMA PETICIONES Y OFERTAS?

Antes de realizarlas deberemos de tener en cuenta:

  • Buscar el momento emocional adecuado de nuestro interlocutor.

Partir de una emoción negativa no nos lleva a sacar las mejores argumentaciones. Por otro lado a nuestro interlocutor le hará estar a la defensiva, con lo que nuestra petición no será acogida de la manera adecuada por muy sensata o razonable que ésta sea.

 

  • Acordar el momento con nuestro interlocutor, haciéndole saber la importancia y el tiempo estimado necesario. Si no hay tiempo establecido, tampoco lo habrá para poder reclamar.
  • Buscar el lugar apropiado. Ya estemos hablando de un entorno laboral o personal, un pasillo o la puerta no es un lugar para tratar estos temas

    En el momento de realizar la petición:

    1. Sea claro y directo
    2. Especifique qué necesita, cuándo y cómo lo necesita.
    3. Mida cuánto de “eso” necesita. X ej. Tiempo para realizar una tarea
    4. Pida a su interlocutor que repita los detalles necesarios e importantes de su petición u ofrecimiento para confirmar  que las “reglas del juego son las mismas para los dos.

    Cuando hacemos una promesa tiene que ir acompañada de sinceridad y competencia, solo de esta manera daremos la confianza necesaria a quien nos escucha de que somos personas en las que se puede confiar.

    Vamos a poner un ejemplo:

    Para mi jefe nunca es buen momento para que coja vacaciones, cuando él está me necesita para sacar trabajo y cuando él está de vacaciones, tengo que estar yo para que no se quede la oficina sola.

    Ante una situación como ésta, ¿qué podemos hacer?
    Un discurso adecuado podría ser el siguiente:

    – Buenos díasPedro, me gustaría hablar de un tema importante para el que necesito 10 minutos sin interrupciones. ¿Qué te parece si mañana a las 11 te invito a un café en la cafetería que hay frente a la oficina y lo hablamos?

    Al día siguiente:

    – Sé que siempre es necesario dar un buen servicio y rápido a nuestros clientes y que sólo somos dos en este departamento. Quiero que sepas que soy consciente de ello y la calidad del servicio es prioritario también para mi. Sin embargo, hay que buscar una solución al tema de mis vacaciones. He pensado que, teniendo en cuenta la carga de trabajo y las tareas imprescindibles propias del departamento, sería factible que tomara vacaciones después de ti, pero coincidiendo dos días juntos para ponerte al día. Con esto ambos podríamos descansar y no haría falta ni tan siquiera pedir ayuda a nadie más ya que este trabajo lo conocemos los dos perfectamente.
    ¿Entiendes lo que quiero pedirte con esto?Con este mensaje razonado, concreto y expuesto de forma asertiva conseguimos dar solución, o al menos exponer nuestra necesidad de forma evidente sin tener que esperar del otro que averigüe qué nos pasa o sin esperar a llegar a nuestro límite.

    Y por supuesto, estar preparado para recibir la respuesta, ya sea si o no, o incluso puede darse una negociación que deberemos de reconsiderar.

 


Krea-T ¿Quiénes somos?

En Krea-T tratamos diferentes ámbitos: Empresa, Educación, la parte Institucional tanto pública como privada y la personal. Contamos con nuestra experiencia profesional de más de 15 años en el ámbito de los RRHH y la experiencia docente. Acompañándonos en este bonito viaje, y colaborando mano a mano con nosotros, contamos con un nutrido grupo de profesionales que nos apoyan en las diversas áreas, para dar a nuestros clientes todo lo que necesitan.
Sara Martos RomeralSara Martos Coach asociada de ICF (International Coach Federation) y AECOP (Asociación Española de Coaching Profesional) y Diplomada en Graduado Social (Universidad de Valladolid). Con más de 12 años de experiencia como Técnico de RRHH en multinacionales y responsable del área de Compensación & Beneficios. Amplia experiencia en la elaboración, desarrollo y evaluación de planes formativos de empresa.
Noelia CórdobaNoelia Córdoba Coach (formación acreditada por ICF y AECOP) y Licenciada en Psicología (UCM) y Hogan Assessment Certificate. Con experiencia de más de 15 años en el área de RRHH, como Técnico Especialista y Responsable de área en entornos multinacionales, y en Consultoría especializada en Selección de Personal. Experiencia como Formadora y Coach en empresa privada y en el sector educativo (público y privado).
Rosa María Martos RomeralRosa María Martos Licenciada en Psicología (Universidad de Salamanca) y Diplomada en audición y lenguaje (Universidad Pontificia de Salamanca) Experiencia de 16 años como orientadora y profesora en Centro Educativo y de más de 16 años como Psicóloga en el ejercicio privado, trabajando estrechamente con los Servicios Sociales de instituciones públicas en áreas de formación de padres programas de prevención de drogodependencias, y en otras herramientas de desarrollo personal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *